La promoción del desarrollo intelectual de cada estudiante, para completar los talentos recibidos de Dios, sigue siendo con razón un objetivo destacado de la Compañía de Jesús...
oEl objetivo último de la educación de la Compañía es, más bien, el crecimiento global de la persona que lleva a la acción, acción inspirada por el Espíritu y la presencia de Jesucristo, el hijo de Dios, el "Hombre para los demás".
(Peter Hans Kolvenbach, P. General de la Compañía de Jesús)